15 dic 2015

¿ESTADÍSTICAS OFICIALES?


¿ESTADÍSTICAS OFICIALES?

Penurias de las estadísticas oficiales

PARA LA NACION
Lunes 14 de diciembre de 2015


La ausencia de mediciones fiables, o su distorsión, genera un enorme daño que impacta en cada uno de los circuitos de las áreas económicas y sociales. 

Sus efectos nocivos se proyectan, además, sobre la escena internacional, cuando los organismos de la ONU se ven obligados a incorporar evaluaciones y estadísticas oficiales intencionalmente sesgadas, enmarcadas en relatos que desdeñan la verdad y privilegian la propaganda.
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) que elaboran las Naciones Unidas constituye un ejemplo emblemático en este sentido. 

Ya en 2014 la medición de este índice nos colocaba entre los países de mayor desarrollo, lo que contradecía abiertamente evidencias palpables

Es probable que en el IDH de 2015, el recálculo reciente del PBI arroje nuevamente un índice artificialmente favorable.

Esta asombrosa promoción se explica sin duda por la adulteración de las cifras y la distorsión estadística originada en 2007, cuando el Indec fue intervenido

Desde entonces, la Argentina ha batido todos los récords en manipulación de datos

En 2013, un informe de la AGN ponía en evidencia las tremendas deficiencias de ese organismo, que ni siquiera constataba la verosimilitud de la información procedente de las fuentes descentralizadas, y tampoco lo hacía, entre otros, con respecto a la salud y la educación.

El censo nacional de 2010 relevó muchas menos variables que el de 2001. 

Lo acontecido en la Anses ha sido alarmante; no obstante su función decisiva en el ámbito previsional -y las solicitudes de la AGN-, el organismo nunca realizó un estudio actuarial que le permitiera medir algo tan básico como la sustentabilidad del sistema

Contablemente, no registra sus deudas futuras y se ha negado a pagar los juicios de los jubilados mientras proclamaba excedentes en su Fondo de Garantía

La clandestinidad en el manejo de información clave del Estado parece haber sido una de las principales herramientas de gestión de los fondos públicos

La Sigen, órgano rector de control interno, ha guardado en prolijo secreto los informes que produce

Anualmente, la AGN observa falencias en el presupuesto y la omisión de pasivos importantes en materia de deuda

En el caso de la AFIP, se verifica insuficiencia de información sobre lo recaudado.

La falta de transparencia en el manejo de las cifras alcanzó a otros aspectos de la ejecución presupuestaria, como la administración discrecional de transferencias a las provincias, municipios y al sector privado, convirtiéndose incluso en un arma discriminatoria y, en muchos casos, de disciplinamiento político.

Tampoco están disponibles las publicaciones estadísticas del Ministerio de Trabajo que permitían conocer el gasto en jubilaciones y pensiones, ingresos del sistema y haberes, entre otros; se dejaron de publicar estadísticas sobre programas sociales, su asignación geográfica, informes de monitoreo y evaluación. 

Es conocida la reticencia que ha tenido el Ministerio de Desarrollo Social para dar a conocer la lista de beneficiarios de planes sociales a pesar de los fallos de la Corte.

La Sedronar no elabora estadísticas sobre la lucha contra el narcotráfico (Informe AGN 2009) e incumple con la obligación de mantener una base de datos actualizada sobre precursores químicos

La CNRT no publica datos sobre accidentes ferroviarios, no obstante el trauma social provocado por la tragedia de Once. 

Las penurias de nuestras estadísticas han permitido alimentar un relato falaz y también han deformado nuestra comparación con el mundo, planteando absurdos como que la Argentina tiene menos pobreza que Alemania.

Queda por delante una enorme tarea de reconstrucción de instrumentos estadísticos y revalorización de la información pública para la gestión y para el ejercicio del derecho ciudadano a ella. 

En el futuro, podrán aparecer diagnósticos tan equivocados como el del IDH de 2014, pero debemos ser conscientes de que aún nos queda un largo trecho para borrar los rastros perversos de las distorsiones acumuladas.

 
Presidente de la Auditoría General de la Nación

fuente
"La Nación", 14.12.2015

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¡BIENVENIDOS, GRACIAS POR ARRIMARSE!

Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.