27 dic 2015

CUBRIENDO LA RETIRADA

CUBRIENDO LA RETIRADA

CUBRIENDO LA RETIRADA


El ejército burocrático que dejó el kirchnerismo




Por: Julio Bárbaro

 
Perón solía decir que “las instituciones no son ni buenas ni malas, dependen de los hombres que las integran”. 

Y ese concepto nos sirve y mucho para entender la relación de la sociedad con la política, en su mayor parte integrada por individuos que son virtuosos para hacerse del cargo pero sin mérito alguno como para convencer a la sociedad de su derecho a ocuparlo.

El sistema fue deteriorando la imagen de los distintos lugares que permite ejercer la democracia. 

Los personalismos de los jefes fueron imponiendo la obediencia como virtud esencial para ocupar los cargos, así se fueron degradando ante la imagen de la sociedad los Gobernadores y los Intendentes, los Legisladores y los Ministros. 

Lentamente, la virtud esencial del funcionario se convirtió en la lealtad al mandamás de turno y la pasión por el aplauso ocupo el lugar del talento

Finalmente, no se entendía si cada uno reivindicaba sus coincidencias con el que mandaba o entendía que su humillación frente a la voluntad ajena era una virtud en sí misma.

En esa cadena de obediencias y obsecuencias, los cargos parecían arrastrar el prestigio de sus portadores en lugar de ser motivo del honor de los mismos. 

Los funcionarios llevaban la obediencia a niveles donde entregaban su misma dignidad, la obediencia de los diputados y senadores dejaba sin sentido la misma institución parlamentaria. 

Durante la Ley de Medios fui invitado a emitir mi opinión en el honorable Senado, consulté a algunos Senadores sobre su derecho a modificar parte de la ley; me respondieron que carecían de poder para ejercer su opinión. 

Me negué a hacer uso de la palabra. Carecía de sentido hacerlo si ya nada podía ser modificado y resultaba lastimoso escuchar a representantes del pueblo expresar sin vergüenza alguna su obediencia al poder de turno. 

Luego venía la eterna pregunta: ¿qué los obliga a semejante humillación personal? 

Quedaba flotando la duda de que el Estado era testigo de algunas debilidades de los Legisladores y los amenazaba con hacerlo público. 

Ese sistema fue utilizado hasta el cansancio, los servicios de informaciones eran testigos de algunos negociados y lograban que la amenaza de denunciarlos convirtiera al personaje en un voto cantado obediente al poder de turno.

En nuestra sociedad la política se convirtió en un camino al enriquecimiento económico con el consecuente deterioro de la imagen del funcionario. 

Los negocios se fueron imponiendo a las ideas, para algunos -demasiados- pensar en política terminaba siendo una molestia al pragmatismo impuesto por los grandes negocios. 

No era ya la discusión sobre la Justicia distributiva que cambie el perfil de la sociedad, era tan sólo la desmesura de las ambiciones que imponían una concepción del poder donde el Estado terminaba siendo un instrumento para la concentración económica que justificaba su existencia a partir de realizar una distribución de pequeñas rentas para la sobrevivencia de los caídos por el mismo ejercicio de dicha concentración.

En ese patético panorama, los beneficios de ocupar algún lugar eran vistos como el principal objetivo para salvarse de la jungla de los abandonados a sus propios esfuerzos. 

Así el Estado se fue convirtiendo en una enorme “Arca de Noé”, donde quienes lograran abordarla estaban salvados de los riesgos de las aguas violentas que implicaba la dura realidad.


Nada dejaba más al desnudo su desprecio por la democracia que la desesperación por ocupar cargos y funciones más allá de los mismos límites que marcaban el tiempo de sus votos. 

Hasta algunos se dirigían a sus posibles votantes convencidos de que imponer sus voluntades aportaba más votantes por miedo que el mismo intento de la convicción de la razón.

Los empleos estatales se multiplicaron al infinito, en paralelo a los impuestos que debían pagar los agonizantes sectores productivos para sostener semejante ejército burocrático

La mayoría de los edificios públicos no resistiría el peso de sus supuestos empleados si intentaran ocuparlos al unísono. 

Así las cosas, toda voluntad burocrática ocuparía el lugar de la izquierda y todo cuestionamiento a los mismos el oscuro lugar de las derechas.

Ahora está naciendo una nueva etapa. 

Es mucho lo que estamos superando, al menos la demencia y la obsecuencia dejara de pertenecer al campo del progreso. 

Son muchos los cambios y el mero hecho de salir de la confrontación entre enemigos que se odian a la convivencia entre adversarios que se respetan, con eso solo ya ingresamos a un futuro más promisorio. 

Pero no podemos olvidar que cerca estuvimos en caer en lo peor, que esa memoria nos obligue a hacernos cargos de nuestra responsabilidad política. 

Es imprescindible.

fuente
"infobae", 27.12.2015


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¡BIENVENIDOS, GRACIAS POR ARRIMARSE!

Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.