12 feb 2018

VENEZOLANOS... Y SU CALVARIO - I -






VENEZOLANOS…
Y SU CALVARIO

-    I -




Huir a Cúcuta: la realidad del éxodo frustrado


La esperanza se ha desdibujado del futuro de miles de venezolanos, que cruzaron la frontera para perseguir un sueño de superación.

Hambre, sueño y frío  son sus permanentes acompañantes


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EFE | Schneyder Mendoza



Por ARIANY BRIZUELA 

08 DE FEBRERO DE 2018


Una cancha deportiva en el barrio Sevilla, en Cúcuta, sirvió de refugio para cientos de venezolanos que hacían vida en sus instalaciones. 

Ciudadanos a la intemperie y la deriva, en calles y avenidas desconocidas. 

El espacio se transformó rápidamente en el hogar de todo aquel que decidía cruzar la frontera para huir de la crisis y buscar un mejor futuro.

Los venezolanos dormían en campamentos improvisados, con sábanas y colchonetas en el suelo. 

Maletas y cajas guardaban la esperanza de aquellos que decidieron partir de su tierra, los pocos enseres “adornaban” las instalaciones del bautizado “Hotel Caracas”.

Hombres, mujeres y niños pasaban sus días y noches sin un techo. 

El “Hotel Caracas” ni siquiera contaba con un baño; por ello, recurrían a un río cerca del lugar para asearse. 

En ocasiones, tenían que guardar agua de la lluvia en envases plásticos. 

Además, las “mafias cucuteñas” les cobraban entre 3.000 y 4.000 pesos para permanecer allí.

Las protestas de los vecinos no se hicieron esperar, se quejaron de la pernocta que generaba basura y delincuencia. 

Cerca de 900 venezolanos llegaron a instalarse y acomodarse en el polideportivo, hasta que el campamento fue atacado con bombas incendiarias el 23 de enero.

    Infografía: Gabriela Morales | Ariany Brizuela


La hostilidad y el rechazo comenzaron a marcar las relaciones entre venezolanos y colombianos, quienes se sienten desplazados aun en el campo laboral, indicó el concejal de Cúcuta José Oliverio Castellanos.

El concejal consideró que el desalojo de las personas que vivían en el “Hotel Caracas” no es una solución, pues se desplazarán a otro lugar.

Señaló, en una entrevista a El Nacional Web, que es responsabilidad del gobierno colombiano buscar una salida a esta problemática.

“Es recuperar un espacio para que ocupen otro. En el Concejo de Cúcuta ya no vamos a generar más debate. El gobierno nos ha dejado solos en esta situación”, dijo.

 Foto: EFE | Schneyder Mendoza


Oliverio propuso cerrar la frontera temporalmente mientras se decide qué hacer ante la oleada de venezolanos que ingresa al país

Además, invitó a los candidatos presidenciales en Colombia presentar iniciativas para hallar soluciones.

Deportaciones

José Oliverio comentó que los venezolanos sin documentación, para residir en su país, no podrán ser deportados pese a la amenaza de María Ángela Holguín, ministra de Relaciones Exteriores de Colombia.

“El gobierno nacional no tiene los recursos para deportarlos, primero tiene que llevarlos a Migración, luego darles comida y alojamiento mientras se realiza el proceso”, señaló el concejal. 

Recordó que anteriormente lo hacían con aproximadamente 15 personas, pero ahora son más de 2.000.

“En Venezuela hay una situación económica complicada y no una guerra, por eso ellos no tienen condición de migración”, agregó.

 Foto: EFE | Schneyder Mendoza


Mano de obra barata

Muchos venezolanos llegan a Colombia de paso, con la intención de dirigirse otros países como Perú o Ecuador para trabajar. 

Sin embargo, algunos no pueden hacerlo por sus escasos recursos económicos y deben permanecer en Cúcuta indefinidamente.

En Cúcuta hay empresas que se aprovechan de la estadía irregular de los inmigrantes para contratarlos, con salarios menores a los cancelados a los ciudadanos naturales en el vecino país. 

Muchos colombianos se sienten desplazados laboralmente, aseveró Oliverio.

600 empresas han sido sancionadas desde el 1° de febrero por contratar a venezolanos en situación migratoria irregular, además de emplearlos con condiciones salariales ilegales.

Control fronterizo

Para ingresar a Colombia, por cualquiera de los 7 pasos terrestres que existen a lo largo de la frontera, solo se requiere el pasaporte vigente y la Tarjeta de Movilidad Fronteriza (TMF), que permite la permanencia en el país por un lapso no mayor a siete días continuos.

José Oliverio exigió al gobierno del presidente Juan Manuel Santos un control estricto en la frontera con Venezuela, para regular el éxodo venezolano.

 Foto: EFE | Gabriela Barrera


“No existe ningún control por parte de Migración. Solo hay un conteo de cuántos ingresan y cuántos salen (…) Exigimos que se apliquen los protocolos internacional para que los venezolanos no entren como si estuviesen en su territorio”, expresó.

A juicio del concejal, los venezolanos solo deberían cruzar a Colombia para adquirir alimentos.

Crisis latente

Las comunidades de venezolanos que residen en Cúcuta se han organizado para atender a los paisanos que llegan a la ciudad sin recursos, ofreciéndoles alimento.

Eduardo Espinel, coordinador de la ONG Venezolanos en Cúcuta, indicó que regalan comida clandestinamente a los venezolanos en las calles, plazas y comunidades. 

Corren el riesgo de ser reportados porque la Alcaldía prohibió la entrega de alimentos en sitios públicos.

 Foto: EFE | Schneyder Mendoza


Aseguró que la Alcaldía de la ciudad no cuenta con los recursos para atender a los inmigrantes.

“El gobierno trata de ocultar esta situación, tan real e inhumana”, dijo Espinel en conversaciones con El Nacional Web.

“Es un problema que al Estado se le escapa de las manos y que se incrementará con el pasar del tiempo. 

A Cúcuta emigra el venezolano de más escasos recursos“, acotó.

Las iglesias católicas también fungen como centro de acopio y de distribución de alimentos.

Sin embargo, la organización y la solidaridad no se hizo esperar ante la crisis migratoria. 

La realidad superó la capacidad de asombro, ante la situación de calle en la que viven miles de venezolanos, a la intemperie y sin las tres comidas del día garantizadas. 

Fuente

“EL UNIVERSAL”, Venezuela, 08.02.2018

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Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.