30 dic 2018

SANTA CRUZ: CAMPILLO “manías”












SANTA CRUZ:
CAMPILLO “manías”


Campillo: el hombre que de las rosas, la banana pisada con yogourt y la doble oficina, pasó a preso confeso y “arrepentido”







14:30 – El 23 de diciembre de 2008 en OPI publicamos una nota de color que demostraba los detalles íntimos de las labores oficiales que realizaba Juan Manuel Campillo como Ministro de Economía del entonces gobernador Daniel Peralta en Santa Cruz, puesto en el que fuera colocado por Néstor Kirchner para controlar, gestionar y distribuir los fondos que llegaban a Santa Cruz desde el Ministerio de Planificación Federal y los cuales, tal como diera lugar a largas y subidas discusiones entre “Lupín” y Peralta, esos fondos eran “intocables”. 

A tal punto escaló el disgusto de Néstor que decidió poner a cargo de su hombre de máxima confianza que revistaba históricamente como Secretario de Hacienda en el cargo de Ministro de Economía, pero de alguna manera para “marcarle la cancha” a Peralta y “custodiar” los dineros que enviaba Julio de Vido y tenían un destino incierto.

Campillo, se sabe, era el “Master” que delineaba la ingeniería financiera del presidente patagónico y se encargaba de dibujar la trazabilidad de los fondos que otras manos menos calificadas (Clarens, Chueco, etc) tenían a su cargo distribuir por el mundo según el plan, usando para ello la red de empresas truchas, off shore, “La rosadita” y todo el entramado de lavado de dinero activado desde el corazón del poder. 

Los “Fondos de Santa Cruz” fueron hábilmente depositados y administrados por “Juan Manuel” en todos los años que duró la farsa de Néstor quien llegó a decir que los fondos estaban “afuera” para cuidarlos de las devaluaciones argentinas. 

Todo ello, lo manejaba Campillo

Es decir, si de hablar se trata, es quien más tiene para decir. 

De ahí a que diga algo fundamental para desbaratar la banda kirchnerista, han un trecho.

Finos gustos

En aquel a nota del 2008 contamos, por ejemplo, que el glamour de Campillo no se agotaba en el círculo íntimo con el cual se relacionaba, que era escaso, acotado y “seleccionado”; iba más allá y se aplicaba a su entorno.

Por ese entonces y ya habiendo pasado por gestiones como las de los ex gobernadores Héctor Icazuriaga, Sergio Acevedo y Carlos Sancho, cuando ingresó al gobierno de Peralta lo hizo con el mismo fin: custodiar los intereses de Néstor Kirchner

Ser sus ojos, oídos y voz en el gobierno provincial. 

Hasta ese momento su papel había sido secundario, pero en el 2008 Kirchner le dio la potestad de ponerse el saco de Ministro y ocupar la oficina en Casa de Gobierno. 

Era el único con poder para firmar cualquier papel que implicara movimiento de fondos.

Juan Manuel Campillo, entonces, afloró con toda su personalidad en medio de un contexto de ministros, Subsecretarios y funcionarios que no se caracterizaban por su destacado perfil, sino más bien manteniendo uno bajo y hasta pasando desapercibido, tanto para los de adentro del gobierno como los de afuera. 

Pero Campillo era diferente y así lo demostró.

Sus excentricidades llamaron la atención de los empleados de gobierno y especialmente a quienes tenían relación directa con la atención del Ministro de Hacienda, una de cuyas fuentes fue utilizada por OPI para reconstruir cómo se manejaba Campillo en la intimidad de su trabajo y cómo estos empleados debían preocuparse día a día de la preparación de sus gustos diarios.

Como primera medida el flamante Ministro de Peralta, se resistió a migrar definitivamente sus enseres a la oficina del nuevo Ministerio, renunciando a su “viejo amor”, la oficina de Hacienda. 

Ante esta disyuntiva Campillo aplicó un fallo salomónico: se quedó con las dos oficinas. 

De esa manera, evitó que algún otro “invasor” ocupara el sillón que había dejado para ir a cumplir con la función de Ministro de Economía, alternando su uso de acuerdo a cómo le exigiera el protocolo. 

Nadie le dijo nada. 

A tal punto llegó su terquedad en no compartir espacio que le negó al gobernador la decisión de nombrar un nuevo Secretario de Hacienda.

Su ascendencia directa a Néstor, ni siquiera le permitía a Peralta decirle “No” a cualquier ocurrencia que tuviera el numerólogo del gobierno.

Las fuentes le confesaron a OPI que de acuerdo a quién solicitaba una audiencia en ese momento, Campillo asignaba una u otra oficina para mantener la reunión, dejando la del Ministerio para las juntas más protocolares y el recinto de Hacienda (la más familiar) para aquella reuniones donde necesitaba más intimidad para hablar, generalmente, con invitados especiales y amigos.

En nombre de la rosa

Un detalle infaltable a la hora de hablar del Ministerio de Economía de entonces, fue la rutina diaria que aplicaba Juan Manuel Campillo para hacer más amena la dura tarea de afiliar los números del presupuesto y controlar los fondos derivados a la obra pública que manda De Vido que en su mayoría terminaban en las manos de Lázaro; nos referimos al delicado gusto del Ministro por mantener en cada uno de sus despachos (léase Secretaría de Hacienda y Ministerio de Economía) una rosa que alegrara el ambiente, suavizara las ondas negativas y perfumara el aire endurecido que provenía de las maderas, las alfombras y las pinturas aterciopeladas que decoran los rincones de las grandes oficinas que aún permanecen con parte de su impronta.

Sin embargo la orden de Campillo por entonces fue tajante; los empleados debían colocar en cada despacho y sobre el escritorio, una rosa roja, grande, con tallo largo y con una sola hoja como detalle imprescindible. 

La misma debía (obligatoriamente) mantenerse fresca y debía que ser retirada y sustituida por otra, cuando el paso de las horas hacía mella en su lozano aspecto.

Otro de los habituales gustos que tenía Campillo como Ministro tenía que ver directamente con su salud y la estricta dieta que llevaba al día para mantener su figura estilizada; es que diariamente el Ministro mandaba al personal a comprar una banana (fresca) y un yogurt natural.

Esta sana dieta venía precedida de todo un rito, pues el personal de maestranza tenía orden precisa de pisarle la banana y llevarle en una bandeja la fruta debidamente acondicionada, junto al yogurt perfectamente cerrado y fresco.

Este momento tan importante en la dieta del Ministro se cumplía indefectiblemente a las 10:30hs de cada día, cuando la empleada, sin demora para evitar el mal humor del alto funcionario, debía traspasar la puerta del despacho con la bandeja, colocarla en la mesay antes que el Contador ataque ceremonioso a su sana alimentación, delicadamente y ante los ojos de Juan Manuel, la mujer debía probar la banana pisada, como prueba de fe de que la comida era buena y no tenía ningún agregado indeseable

El Ministro era muy desconfiado con “la servidumbre (como la llamaba Campillo) y temía que le aplicaran el mito de la comida salivada, que los ordenanzas suelen pavonearse de llevarle en las bandejas a los funcionarios no muy queridos.

El émulo

Por entonces, otro Ministro de Peralta, en este caso el de Asuntos Sociales, Dr Jorge Mascheroni, también aplicaba como Campillo los ritos feng shui en las oficinas del Ministerio y había ordenado que tanto en su escritorio como en los despachos de sus dos Subsecretarios, lucieran frescas azucenas las cuales debían ser colocadas bien temprano cada día, traídas desde la florería por la módica suma de 5 mil pesos mensuales (de aquel entonces).
 (Agencia OPI Santa Cruz)


23/12 – 13:30 – Pocas veces abordamos aspectos coloridos del gobierno de la provincia, pero teniendo en cuenta el duro apriete económico al que hizo mención el propio Gobernador Peralta, queremos resaltar algunas de las excentricidades que muestran funcionarios de primera línea, cuyos gustos suelen resultar caros, más aún en épocas de crisis y cuando … Sigue leyendoCampillo y Mascheroni: ministros floridos y de banana pisada



Fuente

“OPI Santa Cruz”, 27.12.2018


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Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.