30 abr 2015

LA MENTIRA TIENE PATAS CORTAS

LA MENTIRA TIENE PATAS CORTAS

  • Miércoles, 29 de abril de 2015

El fin de un mito

Las recientes emisiones de deuda y las que el gobierno piensa seguir realizando para tapar el agujero fiscal buscan evitar una crisis, pero descubren del todo una larga mentira.

Por Sergio Serrichio



Unos 15.000 millones de pesos entre emisiones de Bonos del Tesoro Nacional (Bonac, un nuevo título con sello Kicillof) y una operación con fondos de la Anses. Cerca de 1.416 millones de dólares en Bonar 2025, emitidos bajo ley local, pero en una operación en la que, se sospecha, participaron bancos internacionales. 
 
Otros 1.500 millones de dólares tomados por YPF en una emisión de Obligaciones Negociables bajo la ley de Nueva York, que se suman a 600 millones de dólares que había tomado en el primer trimestre. 

Además, este jueves el gobierno licitará una nueva ronda de Baade (Bono Argentino para el Desarrollo Económico, uno de los papeles que creó para el segundo blanqueo de capitales, que ya prorrogó 7 veces), para que los evasores atrasados se sumen al festival.

Esto sin contar lo que aún pueda colocar en otras emisiones de Bonar, título creado por Kicillof cuando acordó la carísima "compensación" a la española Repsol por la "recuperación" de YPF y del que el gobierno tiene aún margen para emitir (y seguramente lo hará, si logra eludir otra vez el cerco al que busca confinarlo el juez neoyorquino Thomas Griesa). 

En suma, es hora de que hasta los más entusiastas repetidores del discurso oficial eliminen de su diccionario el neologismo "desendeudamiento", uno de los más falsos latiguillos del kirchnerismo que, en diciembre próximo, tras doce años y medio de gestión, legará al que lo suceda una deuda pública cercana a los 300.000 millones de dólares

Hubo, es cierto, una etapa de "desendeudamiento": consistió, básicamente, en la renegociación de la deuda que el gobierno semanal de Adolfo Rodríguez Saá declaró en default a fines de 2001 y que el equipo encabezado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, terminó de reestructurar en febrero de 2005, con una quita de dos tercios del valor nominal. 

Además, entre 2003 y 2006 un superávit fiscal que llegó a orillar el 4% del PBI permitió al gobierno de Néstor Kirchner "comprar" gran parte del superávit comercial, acumular reservas y realizar un gesto político al que dio carácter fundacional: el pago anticipado, a principios de 2006, y en efectivo, de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. 

Esa etapa ya estaba cerrada en 2007, incluso antes de las elecciones que hicieron presidenta a Cristina Fernández de Kirchner. El financista no era el FMI ni los acreedores privados, sino la Venezuela de Hugo Chávez, que entonces nadaba en petrodólares. Pero, claro, era un crédito caro, que llegó a superar el 17% anual, por lo que fue discontinuado. 

A fines de 2008 la posta la tomó la Anses, entonces presidida por Amado Boudou, quien llevó a la presidenta la idea de reestatizar el sistema jubilatorio. (1)


Desde ahí, el fondo con el que supuestamente deben pagarse las jubilaciones presentes y futuras se usó para, entre otras cosas, dar crédito barato a empresas elegidas a dedo, pagar la costosísima finalización de la Central Nuclear Atucha II y, fundamentalmente, financiar el déficit del Tesoro Nacional que, a cambio, da "títulos" a plazo fijo, no convertibles, pagadioses que, en un futuro no muy lejano, cuando se dicte otra "emergencia previsional", deberán ser tomados a su valor real, próximo a cero. 

A principios de 2010, a la Anses se sumó el Banco Central, a través del llamado "Fondo de Desendeudamiento" con un método similar: le pasa reservas al Tesoro, que a cambio le da, como a la Anses, papelitos inservibles a diez años. El BCRA tiene, además, otro recurso: cuenta como "ganancia contable" el aumento del valor en pesos de sus reservas en divisas y lo "transfiere" al gobierno. 

Todos esos dibujos, más algunas emisiones aisladas, hicieron que el gobierno siguiera llamando "desendeudamiento" al vaciamiento del sistema previsional y del Banco Central.


El caso del BCRA debe verse no sólo por la evolución de sus "reservas internacionales", que pasaron de más de 52.000 millones a poco más de 30.000 millones (e incluso este cotejo es engañoso, porque en el último caso las reservas en verdad disponibles son menos de la mitad). Otra forma es ver la evolución de su deuda con los bancos privados, que le prestan dinero a 27% anual a cambio de tomar "Letras" y "Notas" (Lebacs y Nobacs) a un plazo máximo de 18 meses. El stock de esos papeles (esto es, la deuda del BCRA con los bancos privados) era de 110.000 millones de pesos a fin de 2013, llegó a 275.000 millones a fin de 2014 y, proyectó el economista Jorge Vasconcelos, rozará los 500.000 millones a fin de año. 

Todo esto, claro, para esconder el desquicio fiscal. En el primer bimestre del año, calculó el consultor Federico Muñoz, el gasto público creció a un ritmo del 37% anual contra 31% al que lo hicieron los ingresos genuinos. Si esa brecha se mantiene, el año cerrará con un déficit fiscal de 7% del PBI, más de 300.000 millones de pesos. Es lo que esconden esas emisiones, esos papeles pintados, esos dibujos. 

A principios de 2014, el gobierno inició una ruta de "reconciliación" con los mercados internacionales (pagos al Ciadi, arreglos con Repsol y con el Club de París), que se cortó cuando la Corte Suprema de EEUU no revirtió, como CFK y Kicillof esperaban, el fallo de Griesa a favor de los "fondos buitre" que no habían aceptado la reestructuración de la deuda. 

El gobierno profundizó entonces el asalto a la Anses y al BCRA, hizo varios intentos hasta completar las emisiones de deuda que señalamos en las primeras líneas y firmó acuerdos "estratégicos" con Rusia y China.

En particular, la ayuda de Pekín le permite disimular la escualidez del balance del BCRA y sostener la apariencia de estabilidad cambiaria con la que pretende llegar a fin de año. No está garantizado que lo logre, pero los recursos de los que se hizo en las últimas semanas lo pusieron a tiro. 

Vale el intento de evitar una megadevaluación, una crisis de ésas que suman centenares de miles de personas, incluso millones, a las ya numerosas filas de los desesperados. Pero al menos dejen de hablar de "desendeudamiento".

fuente
"LOS ANDES", 29.04.2015

(1) La privatización parcial del sistema previsional y los pactos fiscales del "menenato" fue un caso de "Estado Desertor" que de ninguna manera compartimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡BIENVENIDOS, GRACIAS POR ARRIMARSE!

Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.