28 abr 2015

¡¡¡A VER SI NOS ENTENDEMOS!!!


¡¡¡A VER SI NOS ENTENDEMOS!!!
(ver la entrada "LOS MOTIVOS DEL LOBOS", 07.05.2014)

  • Jueves, 9 de abril de 2015

Derecho Penal: ¿a quién debe beneficiar?

Por Félix Lonigro - Profesor de Derecho Constitucional


 El candidato del Gobierno para ocupar la vacante en la Corte Suprema nacional ha sostenido que la prisión perpetua es “inhumana”. Utilizaré esa apreciación para poner de relieve un interrogante más trascendente: ¿para qué existe el ordenamiento jurídico penal?, ¿a quién debe beneficiar? La respuesta podría encontrarse en la Constitución. Ella fue sancionada para dar nacimiento a un Estado de Derecho. Esa organización política y jurídica, que conlleva la existencia de normas de convivencia (entre ellas las penales), existe porque es necesaria para que los hombres puedan vivir ordenadamente y para que sea posible alcanzar el bien común y promover el bienestar general. 
La Constitución ha establecido que la finalidad de las cárceles debe ser la seguridad y no el castigo de los reos detenidos en ellas. Es evidente que el constituyente apuntaba a la seguridad de la sociedad, la cual se logra aislando a quien ha perdido pautas de convivencia. Para que esa “seguridad” sea plena es indispensable recuperar al reo, ya que flaco favor se haría a la sociedad si al cabo de unos años de aislamiento aquél no ha sido resocializado y vuelve en peores condiciones de las que ingresó a la cárcel. Esa recuperación es entonces fundamental.

Si el Estado tiene por fin el bien común y la Constitución busca “promover el bienestar general”, todo el resto del ordenamiento jurídico (el Código Penal inclusive) tiene que ir en el mismo sentido. Sin embargo pareciera que, para algunos, el Derecho Penal debe preservar los intereses del malviviente. Es lógico que se discuta si determinadas penas sirven para brindar seguridad a la población (como por ejemplo la pena de muerte), pero en los tiempos que corren pareciera que también se pone en tela de juicio la eficacia de la prisión perpetua, de los regímenes diferenciados para los reincidentes, del agravamiento de las penas en general, entre otros institutos del Derecho Penal.

En esta misma línea, en poco tiempo comenzaremos a dudar de que las penas sean humanamente dignas y terminaremos concluyendo que el Código Penal es violatorio de los derechos humanos porque atenta contra la libertad de las personas. Para ir de la mano de nuestra Ley Suprema, el Derecho Penal debe proteger a la sociedad y no a los delincuentes. A estos ha de tratárselos como seres humanos (sic) y por ello se les deben conceder todos los derechos y garantías del proceso, pero convertirlos en el único sujeto de protección penal, descuidando a la sociedad víctima de sus inconductas, (...)

es inconstitucional

FUENTE
"LOS ANDES"09.04.2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡BIENVENIDOS, GRACIAS POR ARRIMARSE!

Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.