1 jul 2015

EL PESCADO ERA ¡¡¡¡ASÍ DE GRANDE!!!!

EL PESCADO ERA ¡¡¡¡ASÍ DE GRANDE!!!!


RECALDE

Recalde: créditos hipotecarios





Recalde: “Del crédito hipotecario hoy el 90% lo explica el Pro.Cre.Ar”
  FALSO

En 2014 se otorgaron unos $9 mil millones en préstamos hipotecarios en general (que además de los créditos para vivienda incluye a otros, como los destinados a terrenos rurales), de acuerdo con el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Estas cifras no incluyen los $13 mil millones en créditos Pro.Cre.Ar. de ese mismo año, según los datos que mencionaron a Chequeado desde el Banco Hipotecario y que van en línea con la información de la Anses.

Es decir que, de los $22 mil millones totales de créditos hipotecarios, un 60% corresponde a créditos del programa Pro.Cre.Ar., mucho menos que lo señalado por Recalde.

La proporción sería mayor si se consideran sólo los créditos hipotecarios para viviendas, pero no existen datos oficiales publicados que permitan corroborar cuánto se destina exclusivamente a viviendas.

“Es la Banca Pública la más activa a la hora de financiar la compra de una vivienda”, destaca un trabajo de la consultora Reporte Económico y agrega que “prácticamente los Bancos privados se han retirado del mercado del crédito hipotecario”, por la falta de incentivos y de políticas para que estos actores den este tipo de préstamos.

fuente
 "chequeado.com", 25.06.2015



CFK creditos hipotecarios w

CFK: “De cada 10 créditos hipotecarios que se dan en la Argentina, 9 los da el Estado”

Exagerado 


La mayoría de los préstamos para viviendas los otorgan instituciones estatales o provienen de fondos públicos, aunque no solo del Estado nacional sino también de otros como el porteño. Aún así, el crédito en el país es menor al de otros de la región.

“De cada 10 créditos hipotecarios que se dan en la Argentina, 9 los da el Estado, pese a que tenemos Pro.Cre.Ar. y Banco Nación nada más. Todos los demás son bancos privados”, destacó la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, durante un discurso por cadena nacional, donde destacó la presencia estatal.

“No hay prohibición de dar créditos, no hay regulación tampoco, ahí no regulamos. (…) Hay plena libertad de mercado y en virtud de la libertad de mercado, bueno, el Estado siempre presente de los diez da nueve”.

La mayoría de los préstamos para viviendas los otorgan instituciones estatales, como el Banco Nación y el Banco Ciudad (es decir, no solo el Estado nacional sino también el porteño), o provienen de fondos públicos. Es algo que sucede en todo el mundo. Sin embargo, el crédito a largo plazo en el país es menor al de otros de la región, y una de las causas es el alto nivel de inflación.

En 2012 el Gobierno nacional creó por decreto el fondo fiducidiario denominado Programa Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar, conocido como Pro.Cre.Ar., para “facilitar el acceso a la vivienda propia” y “la generación de empleo”. El financiamiento quedó a cargo de distintos organismos públicos, como la ANSES o el Ministerio de Economía, y el otorgamiento de los créditos en el Banco Hipotecario, entidad que posee participación estatal mayoritaria, aunque la gerencia es privada.

Desde ese momento hasta la actualidad, se entregaron 141 mil créditos individuales para quienes poseen un terreno y pretenden construir, ampliar o refaccionar su vivienda, mientras el programa tiene en construcción otras 30 mil viviendas para aquellos sin terreno propio y que quieran adquirirlas, de acuerdo con los datos de la ANSES.

Desde el Banco Hipotecario señalaron a este sitio que en 2014 se dieron créditos por el programa Pro.Cre.Ar por $13 mil millones, en línea con la información de la ANSES.

Además de Pro.Cre. Ar., el año último se otorgaron unos $9 mil millones en préstamos hipotecarios en general (que además de los créditos para vivienda incluye a otros, como los destinados a terrenos rurales), de acuerdo con el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Estas cifras no permiten conocer qué parte de los $9 mil millones corresponden a bancos públicos o privados, y a qué bancos en particular.

Así, se llega a un total de $22 mil millones totales de créditos hipotecarios, de los que Pro.Cre.Ar. representa un 60%, aunque no se puede conocer exacto el porcentaje que alcanzaría si se suman los préstamos estatales. La proporción también sería mayor si se consideran sólo los créditos hipotecarios para viviendas, pero no existen datos oficiales publicados que permitan corroborar cuánto se destina exclusivamente a viviendas.

El BCRA también publica el stock o saldo de préstamos hipotecarios, que cuenta el acumulado de créditos otorgados en distintos años. Así, se destinaron unos $49 mil millones a préstamos hipotecarios en general, que junto a los $13 mil millones de Pro.Cre.Ar. entregados en 2014 dan un total de $62 mil millones. 

De ese monto, un 56% ($35 mil millones) pertenecen a bancos públicos, con el Banco Nación y el Banco Ciudad como las dos principales entidades, y otro 21% al Pro.Cre.Ar., por lo que 8 de cada 10 créditos hipotecarios en general son estatales. La proporción aquí también sería mayor si se toman sólo los créditos hipotecarios para viviendas.

Es la Banca Pública la más activa a la hora de financiar la compra de una vivienda”, destaca un trabajo de la consultora Reporte Económico y agrega que “prácticamente los Bancos privados se han retirado del mercado del crédito hipotecario”, por la falta de incentivos y de políticas para que estos actores den este tipo de préstamos.

El equipo de Estudios Económicos del Banco Ciudad respondió a Chequeado que “uno de los grandes déficits de los últimos doce años de gobierno es que al conjunto de la sociedad se le ha hecho cada vez más difícil comprar su casa con su salario, sin obtener condiciones especiales del Estado”, y ejemplificaron con el crecimiento de las líneas subsidiadas, que “pasaron del 5% a más del 50%  de los créditos”.

Además, el área destacó que si bien en volumen absoluto la entidad que otorga mayor cantidad de préstamos hipotecarios es el Banco Nación, si se considera el total de activos que posee “el Banco Ciudad da 3,5 veces más de lo que lo hace el Nación, el banco más grande de Argentina, y que depende del Estado nacional”. Este cálculo no incluye lo referido a préstamos por Pro.Cre.Ar., que otorga el Hipotecario pero cuyos fondos provienen del fondo fiducidiario mencionado.

El Estado y los créditos hipotecarios

En todos los países existe una presencia del Estado en los créditos hipotecarios, ya sea de forma directa o subsidiaria (brindando garantías del sistema, bien mediante el subsidio de la tasa de interés o bien a través de determinados incentivos impositivos o dinerarios)”, señaló a Chequeado el director de la Consultora CDI y especialista en el mercado inmobiliario, Juan Carlos Franceschini.

Para Franceschini, se debe a dos cuestiones. “Por un lado, a los bancos privados les resulta más atractivo y rentable financiar el consumo a corto plazo, por ejemplo con las tarjetas de crédito, logrando una mayor rentabilidad, que financiar una compra a largo plazo, como es el otorgamiento de un crédito hipotecario. Por otra parte, la inflación genera problemas con el fondeo, ya que en un crédito hipotecario el banco debe tomar dinero a corto plazo para prestarlo a largo plazo, (que se conoce como descalce)”.

Así, destacó que históricamente “cuando la tasa de inflación supera el 5% anual los bancos fueron menos propensos a brindar créditos hipotecarios en forma generalizada”.

En 2014 el país se ubicó entre los tres países del mundo con mayor inflación, con un 37% de inflación de acuerdo al IPC-9 Provincias que elabora el Centro CIFRA de la CTA, cercana al oficialismo.

Al mismo tiempo, un informe de 2013 de la consultora First muestra que en la Argentina se destina a créditos hipotecarios un equivalente al 1,6% del PBI, de los menores porcentajes de la región, y por debajo del 4% o 5% de países como Uruguay, Perú y Colombia, del 7,7% de Brasil y del 19% de Chile.

Sobre el caso argentino, un documento de los economistas Alejandro Banzas y Lorena Fernández del Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo de la Argentina (CEFID-AR) repasa la política de vivienda de los últimos 40 años, donde señalan que en las décadas del ‘70 y ‘80 se impulsó la construcción de casas, y el financiamiento a través del Banco Hipotecario Nacional (BHN), durante los ‘90 se ofreció “una mayor participación al sector privado”, con la privatización del BHN, y tras la crisis del año 2001, se incorporaron los planes federales de construcción “mientras que la banca pública comenzó a ejercer un rol testigo en la oferta de financiamiento”.

Agradecemos al lector Juan Nesis (@juannesis) por sugerirnos este chequeo.

Actualización 26-06-2015: Originalmente, esta nota solo incluía los datos sobre el stock de créditos, por lo que se agregó la información sobre los créditos otorgados solo en 2014.

fuente
"chequeado.com", 24.06.2015

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¡BIENVENIDOS, GRACIAS POR ARRIMARSE!

Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.