19 ene 2018

MAXIMILIANO MORIR EN MÉXICO






MAXIMILIANO

MORIR EN MÉXICO





Carlota y Maximiliano, un amor real hasta la locura

A pesar de que su relación de pareja se debilitó y no tuvieron hijos, Carlota nunca dejó de apoyar las decisiones de su marido

Maricela Flores | 19 de Enero de 2018 

el amor de Carlota y Maximiliano de Habsburgo
Wikimedia Commons


Carlota de Habsburgo, cuyo nombre completo era Marie Charlotte Amélie Augustine Victoire Clémentine Léopoldine de Saxe-Cobourg-Gotha et Orléans Bourbon-Deux-Siciles et de Habsbourg-Lorraine, nació el 7 de junio de 1840 siendo una princesa. 

Fue hija del rey Leopoldo I y de María Luisa de Orléans. 

Cuando tenía apenas 10 años de edad, su madre murió, por lo que fue educada de manera estricta por sus familiares. 

Recibió instrucción en administración, política, historia, geografía, artes y literatura.
Por su parte, nuestro efímero emperador, Ferdinand Maximilian Joseph Marie von Habsburg-Lorraine-Viena, nació el 6 de julio de 1832, siendo archiduque de Austria. 

Fue el segundo hijo del rey Francisco Carlos de Austria y de la princesa Sofía de Baviera.
El 27 de julio de 1857, Carlota y Maximiliano contrajeron nupcias; ella tenía 17 años y él, 25. 

Además de una esposa, él encontró en su mujer a un mentor. 

A petición de Leopoldo I, el emperador de Austria accedió nombrar a Maximiliano como gobernador del reino de Lombardía y Venecia, donde la pareja inició la construcción de su famoso palacio de Miramar, en la costa del Mar Adriático.
Maximiliano y Carlota en su visitan al Papa Pio IX 
(Foto: El Universal)

El éxito de su gobierno disgustó a Francisco José, hermano de Maximiliano, quien lo destituyó como gobernador y también le quitó la comandancia de la Armada austriaca el 21 de abril de 1859. 

Esta decisión afectó de manera tal a Carlota, que no es raro entender las razones por las que aceptaron la corona de México.
La pareja imperial llega a México
El 14 de abril de 1864, zarparon de Miramar en la fragata austriaca Novara y desembarcaron en Veracruz el 28 de mayo, donde nadie sabía de su existencia, por lo que tuvieron un recibimiento sumamente frío. 

De ahí se trasladaron a la ciudad de México y se instalaron en el Castillo de Chapultepec.
                               (Foto: El Universal)

Carlota destacó por ser un gran apoyo para su marido, pues juntos impulsaron los ferrocarriles, el telégrafo, la línea de vapores, la colonización y el establecimiento de la Beneficencia que ella misma presidió. 

De hecho, en una carta que envió a su abuela en 1864, ella le comenta que era completamente feliz en nuestro país.
Sin embargo, con las responsabilidades del Emperador, la relación de esta pareja se deterioró, hasta el grado de dejar de compartir habitación. 

Tampoco tuvieron hijos, por lo que Maximiliano decidió adoptar al nieto de Agustín de Iturbide, para darle legitimidad a su gobierno.
Como emperador aprobó varias de las reformas de la Constitución de 1857 que eran, más liberales que conservadoras, por lo que los conservadores que lo habían invitado a ser el emperador y la Iglesia católica se mostraron ofendidos y le dieron la espalda.
                           (Foto: Wikimedia Commons)


La locura de Carlota

El emperador cayó prisionero el 17 de mayo y condenado a morir fusilado. 

Su esposa, hizo todo por tratar de salvarlo; viajó a Europa para solicitar a distintos monarcas que intercedieran por su marido, pero no tuvo éxito. 

En un intento desesperado acudió al Papa Pío IX, pero también le dio la espalda.
A partir de ese momento, Carlota comenzó a perder la cordura, hasta ser declarada como demente. 

De hecho, se enteró de la muerte de su esposo un día antes de que su cuerpo fuera repatriado.
Maximiliano fue fusilado el 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas, a los 35 años de edad. 

Recibió cinco balazos en el cuerpo, porque fue aceptada su petición de no recibir impactos en el rostro, para que sus deudos pudieran reconocerlo. 

Sin embargo hay versiones de que sí le dispararon al rostro y de que le sacaron un ojo para enviárselo a su esposa.
Carlota murió el 19 de enero de 1927, a los 87 años de edad, enamorada, como el primer día, de su querido Maximiliano, tanto así que le dedicó sus últimas palabras, pues en su lecho de muerte murmuró: “Recordadle al universo al hermoso extranjero de cabellos rubios. Dios quiera que se nos recuerde con tristeza, pero sin odio”.
Sus restos reposan en la cripta de la Iglesia de Laeken, lejos de los restos mortales de su marido, que descansan en la Cripta Imperial de la Iglesia de los Capuchinos en Viena.
                              (Foto: El Universal)


Con información de El UniversalMéxico Desconocido y Sexenio

Fuente

“EL UNIVERSAL”, México, 19.01.2018




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¡BIENVENIDOS, GRACIAS POR ARRIMARSE!

Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.