18 jun 2015

NINGUNA AFINIDAD CON EL CONTROL

NINGUNA AFINIDAD CON EL CONTROL

miércoles 17 de junio 2015

"Este Gobierno demostró no tener ninguna afinidad con el control"

El titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, visitó los estudios de InfobaeTV. Afirmó que los entes reguladores "están anestesiados"
El auditor general de la Nación, Leandro Despouy, visitó los estudios de InfobaeTV, donde lamentó que el Gobierno "no tiene afinidad con el control" y afirmó que "la Oficina Anticorrupción está anestesiada, igual que la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, la SIGEN, Enargas, entre otras". En un nuevo libro, titulado "La Argentina auditada", Despouy repasa doce años de gestión y hace hincapié en las consecuencias de la falta de controles por parte del Estado.

Al respecto, sostuvo que en los doce años que lleva como titular de la auditoría, acredita más su afirmación. "Realmente es un país donde, en general, las administraciones no incorporan ese principio básico de rendir cuentas de los fondos públicos que son del Estado y el Estado es de todos. 

Cuando estos se gastan tienen que ser conforme a mínimos principios de reglamentación, de acreditación, de transparencia y generalmente esto se omite y las consecuencias no son solamente económicas. No es solamente la medición de la cantidad de fondos que se destinaron por ejemplo a ferrocarriles, sino las consecuencias de haber destinado fondos públicos sin un debido control" a un área que quizá no los necesitaba.

Para eso, añadió que se trata de una cadena de cuestiones: "El Estado no refuerza los mecanismos de control, los organismos de control no controlan si las empresas prestadoras de servicios no contratan los seguros. La Auditoría ha podido mantener un perfil de órgano de control y no ha sido fácil. Este libro es importante por su transparencia". Despouy insistió en que toda acción de un funcionario público debería estar regida por la rendición de cuentas y la publicidad de los actos

"Este libro no es solo un informe de auditoría, sino una práctica institucional. Al no haber control, no se advertía que tampoco se realizaban las inversiones y que no solamente la calidad del servicio degradaba. Esa sucesión de hechos se tradujo en algunas de las tragedias como la de Once. Este libro es una lectura retrospectiva de los últimos doce años que prueba esa afirmación", explicó.

Despouy argumentó que "el voto habilita al ejercicio de los derechos políticos y la conducción del Estado, pero el manejo de la cosa pública por ser funcionario no autoriza a omitir este principio básico de la rendición de cuentas ya que es un problema que tiene implicancias de todo tipo". "Si usted viera en Argentina el presupuesto que se aprueba y el que se ejecuta, el desfasaje es muy grande y esto se acepta con tanta naturalidad. Es crónico, es rutinario. Hay una enorme discrecionalidad y discriminación en el manejo de las reasignaciones de los fondos y esto trae consecuencias directas. 

Hay un mecanismo unitario de distribución". 

Durante el kirchnerismo –denunció hubo una ausencia como política de Estado de la rendición de cuentas del uso de los fondos públicos. "No se consideró como un factor importante para medir la propia gestión. Cuanto más infringe el Estado, menos se cumple. Hicimos un seguimiento de las áreas más importantes como energía. Este es un país que tiene recursos, pero que jamás incentivó el tema de la exploración. En doce años, prácticamente extraían sin ningún tipo de incentivo para la inversión. Este país tiene un déficit energético enorme y al mismo tiempo un sistema de importaciones entre los 10 y 15 mil millones de dólares. Si hubiera habido inversiones, seguramente el país hubiera mantenido el sistema de autoabastecimiento", concluyó.

fuente
"infobae", 17.06.2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡BIENVENIDOS, GRACIAS POR ARRIMARSE!

Me atrevo a interpelar, por sentirlos muy cercanos, por más que las apariencias parecieran indicar lo contrario; insisto en lo de la cercanía, por que estamos en el mismo bote – que hace agua - , tenemos pesares, angustias y problemas comunes, recién después vienen las diferencias.

La idea es dialogar, hablar de nuestras cosas, hay textos que nos proporcionan la información básica – no única-, solo es una propuesta como para empezar. La continuidad depende de Ustedes, un eventual resultado adicional depende de todos.La idea es hablar desde un “nosotros” y sobre “nuestro futuro” desde la buena fe, los problemas exigen soluciones que requieren racionalidad, honestidad intelectual que jamás puede nacer desde la parcialidad, la mezquindad, la especulación.

Encontraran en “HASTA EL PELO MÁS DELGADO ...”, textos y opiniones sobre una temática variada y sin un orden temporal, es así no por desorganizado, sino por intención – a Ustedes corresponde juzgar el resultado -.Como no he vivido en una capsula, ya peino canas, tengo opiniones y simpatías, pero de ninguna manera significa dogmatismo, parcialidad cerrada.Soy radical (neto sin adiciones de letras ninguna), pero no se preocupen no es contagiosos … creo, solo una opción en el universo de las ideas argentinas. Las referencias al radicalismo están debidamente identificadas, depende de Ustedes si deciden “pizpear” o no.

El acá y ahora, el nosotros y el futuro constituyen la responsabilidad de todos.Hace más de cuatro décadas, en mi lejana secundaria, de una pasadita que nos dieron por Lógica, recuerdo el Principio de Identidad, era más o menos así: “Si 'A' no es 'A', no es 'A' ni es nada”, por esos años me pareció una reverenda huevada, hoy lo tomo con mucho más respeto y consideración. Variaciones de los mismo: no existe un ligero embarazo; no se puede ser buena gente los días pares.

Llegando al Bicentenario – y aunque se me tildé de negativo- siento que como pueblo, desde 1810, hemos estado paveando … a vos ¿qué te parece?. En algún momento perdimos el rumbo y ahí andamos “como pan que no se vende. Cuentan que don Ángel Vicente Peñaloza decía: “Como ei de andar, en Chile y di a pie, cuando hay de que no hay cunque, cuando hay cunque no hay deque”.

De tanto mirarnos el, ombligo y su pelusa, tenemos un cerebro paralitico, cubierto de telarañas y en estado de grave inanición. Padecemos una trágica concurrencia de factores que nos impiden advertir – debidamente -, este, nuestro triste presente y lo que es peor aún, nos va dejando sin futuro.

A los malos, los maulas, los sotretas, los villanos, los mala leche, los h'jo puta, los podemos enfrentar pero … ¿qué hacemos con los indiferentes, con los que solo se meten en sus cosas, y no advierten que el nosotros y el futuro por más que sean plurales son cosas personalisimas? Y luego dicen que quieren a sus hijos y su familia; ¡JA!, ¡doble JA!, ¡triple JA! (il lupo fero).

¡¡EL REY ESTÁ EN PELOTAS!!, dijo el niño de la calle, hijo de padre desconocido y madre ausente, ese niño es mi héroe favorito.

¿QUÉ ES PEOR LA IGNORANCIA O LA INDIFERENCIA?

¡¡NO LO SÉ Y NO ME IMPORTA!!

El impertinente, el preguntón es nuestra esperanza, nuestro “Chapulin Colorado”.

Mis querido “Chichipios” - diría don Tato- no olviden que además de ver el vaso medio vació o medio lleno, hay que saber que contiene – sino que le pregunten a Socrates - ¡Bienvenidos! Adelante. Julio


Mendoza, 11 de noviembre de 2009.