LOS IMPERIALISMOS JUEGAN AL TEG O AL ESTANCIERO
Miércoles 04 de Febrero de 2015
La "otra verdad" sobre los dólares chinos: Argentina es uno más de la región y el pago es con la riqueza del suelo
04-02-2015
Piensan en las próximas dos o tres décadas, toman nota
de los recursos que necesitarán para sus 1.400 millones de habitantes y
planifican desde ahora cómo hacerse de ellos. Los chinos financian a
Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Chile y a una gran cantidad de naciones.
¿Cuál es su mega apuesta?
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó desde China que la
"asociación estratégica" entablada entre la
Argentina y el
gigante asiático "no es una política de este Gobierno, sino una
política de Estado".
Con esas palabras, la mandataria dio inicio a una
gira clave, en momentos en que ese país se ha constituido en el
gran sostén de las reservas del BCRA de la mano de los u
$s3.100 millones que ya lleva desembolsados vía
intercambio de monedas (swaps).
China, además, pasó a constituirse en un
aliado fundamental en el plano
energético, luego de que YPF firmara un acuerdo de inversión con la petrolera asiática Sinopec para avanzar con la explotación de
Vaca Muerta. Se trata de un pacto que cobra mayor importancia tras el derrumbe del precio del crudo.
No sólo eso: la
administración kirchnerista también concedió
200 hectáreas en la Patagonia para la instalación de una base espacial, con una exención impositiva por 50 años y con la posibilidad de que los
trabajadores chinos que allí operen se rijan por
las leyes de ese país, algo que generó inquietud en la oposición.
Además, se avanzó en un
convenio que otorga permiso a los
ciudadanos asiáticos para "realizar
cualquier actividad lucrativa en
igualdad de condiciones y
competencia con los argentinos, lo cual incluye la compra de tierras y
su usufructo", beneficios que dispararon las luces de alerta entre los
directivos de la
Unión Industrial Argentina, que salieron a reclamar un profundo debate sobre todos los pactos que estaba firmando el actual Gobierno.
Más allá de las polémicas, para Cristina nunca un viaje se había parecido tanto a una
bocanada de oxígeno como el que está realizando en China, dado que la potencia asiática es, a esta altura, el
gran soporte financiero externo para lo que resta de su mandato.
En definitiva, contar con la "
billetera abierta" de un socio, en momentos en que todavía pesa sobre el país el cartel de
default, es exhibido por el relato como el resultado de una
gestión diplomática exitosa.
Pero
lo cierto es que la Argentina no es ninguna nación privilegiada, ya que el gigante asiático está
inundando de dólares toda la región. En
cada país selecciona lo que sabe que va a necesitar y
"endulza" sus acuerdos con intercambios de monedas o con
billetes verdes.
Así como acordó con la Argentina la entrega de un "puñado de dólares" (dispone de más de
u$s3,5 billones de reservas) también
lo hizo con muchos otros.
Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Chile, México son parte de esa lista sólo en
América latina.
De estas tierras les interesan los
cultivos, los
cereales, los
recursos energéticos y la
soja.
iProfesional viene dando cuenta de este avance desde hace ya cinco años (ver nota:
con paciencia y estrategia milenaria, China ya está presente en las 23 provincias del país).
Dólares para todos y toda... la región
Millones por aquí, millones por allá, toda
América latina (junto con Sudáfrica) es una
zona fértil que encuentran para
imponer su liderazgo ante Estados Unidos. Y para ocupar espacios que este último ha descuidado en el vecindario.
Para China,
los dólares no son precisamente
el principal problema. A punto tal que ya anunció que tiene pensado invertir la friolera
u$s250.000 millones en toda
América latina en los próximos años.
A nivel local, el principal acuerdo rubricado comprende unos
u$s11.000 millones, de los cuales hasta ahora
ingresó más de la cuarta parte.
China sabe de la
necesidad de dólares que tiene la
Argentina. Y esto
le permite negociar mejor sus convenios de intercambio.
No por casualidad otra nación con la que están pactando negocios es con la
Venezuela de Maduro. La nación caribeña informó que ya tejió acuerdos por más de
u$s20.000 millones.
En este destino, el
interés asiático pasa por asegurarse de un
insumo vital para su crecimiento industrial:
el petróleo, habida cuenta de que es el segundo comprador de hidrocarburos venezolanos.
La
tentación para Maduro de recibir dólares chinos es casi
irresistible,
más en un contexto en el que la población se encuentra sumida en una
crisis pocas veces vista, a raíz de los faltantes de alimentos.
El
gigante oriental negocia con estas cartas en la mano. Con
paciencia milenaria le ha venido dando
créditos en estos últimos años por unos
u$s50.000 millones.
En la frontera entre Venezuela y Colombia, zona que recientemente visitara
iProfesional, analistas coinciden en afirmar que la
nación bolivariana está
"hipotecada" y que ya es
china-dependiente.
Ecuador es otro de los que está "tapado" de compromisos, luego de que los chinos le facilitaran una línea de crédito por algo más de
u$s7.500 millones.
Hay dólares chinos para todos y todas.
También para Costa Rica, que ha recibido su "tajada" para que pueda poner en marcha distintos proyectos de desarrollo.
"China mira una década hacia adelante.
Analiza lo que va a necesitar para que su economía siga creciendo y
cómo debe hacerse de insumos. Ahora está ajustando su relación con el
Caribe y con México, además de Argentina", afirmó el analista
internacional Jorge Castro.
Señales de alerta en el vecindario
En momentos en que la "billetera" de China está abierta de par en par, se ha intensificado el temor entre analistas y políticos de la oposición respecto
de que estos acuerdos que está firmando el kirchnerismo, en apariencia
beneficiosos desde el punto de vista financiero, terminen teniendo un alto costo a largo plazo.
Desde la UIA comenzaron a advertir sobre el alto riesgo de que, por las preferencias dadas a los ciudadanos chinos, se destruyan puestos de trabajo en la Argentina.
Este debate que está comenzando a darse a nivel nacional, también se está replicando en el resto de la región.
En Venezuela, por ejemplo, varios analistas ya han prendido
luces de alerta, habida cuenta de que buena parte de las
riquezas energéticas y de materias primas ya está
"reservada".
"No están entregando a
Venezuela sino
vendiéndola", disparó Jorge Pérez, un catedrático de la nación bolivariana. Lo cierto es que, de este modo,
"China se asegura el
acceso al petróleo en uno de los países con mayor nivel de reservas", apuntó Jeff Colgan, especialista en geopolítica.
En tanto, Ramiro Crespo, director de la firma Analytica Investments, afirmó que "estamos
cayendo en una dependencia peligrosa. El excesivo endeudamiento con una sola fuente es preocupante,
Ecuador está perdiendo soberanía".
Las grandes apuestas del gigante asiático
En lo que, sin dudas, es visto como el gran movimiento político y comercial en América latina, China acaba de poner en marcha lo que muchos leen como una "mojada de oreja" a Estados Unidos.
Es, ni más ni menos, la construcción del
Gran Canal de Nicaragua, destinado a competir con el de Panamá.
La obra comprenderá un desembolso de más de
u$s50.000 millones en cinco años. En este caso, los "dólares chinos" tampoco serán gratis. Una vez cerrada esa etapa podrá
manejarlo "a piacere" durante
50 años con opción a otros 50 más.
La iniciativa se extenderá por
278 kilómetros (el de Panamá mide sólo 77 km), con profundidades de hasta 28 metros. Una vista de la obra:

Especialistas como Heinz Dieterich,
investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México,
sostienen que la construcción de este canal le permitirá hacerse de "un acceso estratégico muy cerca de América del Norte, algo que ya venía buscando desde hace tiempo".
"Para China será un golazo geopolítico frente a Estados Unidos y una respuesta a Washington. Es parte de una jugada de ajedrez.
Como si les dijese ustedes tratan de construir un muro de contención en
mi vecindad, entonces nosotros podemos hacer lo mismo en Costa Rica,
México y ahora en Nicaragua", expuso el analista.
Dieterich
sostuvo que "una de las razones para explicar por qué el comercio de
petróleo entre Venezuela y China no ha crecido más rápido es,
justamente, porque los venezolanos no tienen costas en el Pacífico".
"Con un canal por el cual puedan transportarse los recursos energéticos, ciertamente va a bajar mucho el costo de movilizar las materias primas que se extraen desde América latina hacia China", anticipó.
Por supuesto, en su paseo por América, el gigante asiático también se ha hecho espacio para
incrementar su presencia en
Chile, donde la nación oriental ya se consolidó como el
primer socio comercial, con intercambios anuales por más de
u$s34.000 millones, gracias a la firma del Tratado de Libre Comercio.
El canciller del país trasandino, Heraldo Muñoz, aseguró días atrás que China
"va en serio" en su apuesta por
Latinoamérica y el Caribe. Acto seguido, destacó que su país "aspira a tener muchas más inversiones chinas, especialmente en sectores como
infraestructuras de transporte, energía y conectividad".
En el caso de
México, el gigante asiático está a un paso de quedarse con una de las
obras de infraestructura más ambiciosas del continente: la construcción de un
tren de alta velocidad que permitirá unir el Distrito Federal con la región de Querétaro, previa inversión de
u$s4.000 millones. No obstante, hace pocos días, esta iniciativa quedó en etapa de stand-by.
Invertir más allá del riesgo
A la hora de analizar la
agresiva expansión de
China en toda la región, ya sea mediante asistencia financiera como a través de
inversiones concretas en distintos sectores productivos, el analista Marcos Leonetti, destacó que la nación asiática "busca asegurarse la
provisión de materias primas, alimentos o energía para
no condicionar su
crecimiento futuro".
"Es por eso que a los
países que elige como proveedores les
inyecta el dinero que necesitan para
garantizarse el flujo de insumos que irá requiriendo en los próximos años", afirmó a
iProfesional.
Leonetti destacó que "ahora, la
caída del precio del barril y de otras materias primas ha dejado a
muchas economías en una
posición endeble. China entonces
aprovecha esa situación para hacer pesar aun más su capacidad financiera, sus reservas acumuladas y así obtener
acuerdos ventajosos".
"El
masterplan en la región es
abrir las fuentes de navegación. De ahí el proyecto del
canal bioceánico en Nicaragua. En esa jugada, la
Argentina aparece como productora de
alimentos.
Chile, en tanto, será clave para los chinos como
puerto de tránsito", precisó.
Para el economista Luis Palma Cané,
"hasta el año pasado sus inversiones directas en la región se orientaban
básicamente hacia el comercio y hacia la búsqueda de
recursos naturales primarios. Esto ahora
está cambiando".
"Si
bien ese esquema no ha sido dejado de lado, se le ha agregado la pata
de inversiones en infraestructura, con financiamiento del gobierno chino
pero con la participación de empresas asiáticas", aseguró.
"Con respecto a la
inversión externa, hay una estrategia geopolítica consistente en tener
cada vez mayor protagonismo en
América latina", concluyó Palma Cané.
Lo cierto es que el gigante asiático
viene "sembrando" en
toda la región, a la espera de poder
levantar esa "cosecha" y llevarla a una economía que debe darle respuesta a
1.400 millones de habitantes.
En este contexto,
la Argentina no es el único país que recibe dinero del gigante asiático. Y lo que sin dudas preocupa a los analistas es el
costo todavía desconocido que pueden tener estos acuerdos en un futuro no muy lejano.
FUENTE
"iProfesional", 04.02.2015
(facebook, H. Molina, 04.02.2015)