14 may 2017

LA SEÑORA FERNÁNDEZ Y...













LA SEÑORA FERNÁNDEZ Y 
EL SEÑOR SCIOLI…





EL DICCIONARIO


Frágil (Daniel y Cristina y el golpe de realidad)


La verdad y la mentira, las palabras y las cosas, el engaño y los secretos. 
Hay más ruido en la caída de un imperio que en levantarlo. 
Lo bueno es que siempre hay futuro.

Frágil. Del latín fragĭlis.
1. Quebradizo, y que con facilidad se hace pedazos.
2. Débil, que puede deteriorarse con facilidad. Tiene una salud frágil.
3. Dicho de una persona: Que cae fácilmente en algún pecado, especialmente contra la castidad.
4. Caduco y perecedero.

Cuando el kirchnerismo ganó por última vez increíblemente comenzó a perder. 
Fue un proceso vertiginoso, como toda caída de orden hegemónico.
Apenas meses. El reloj de la Historia es implacable. Por ahí andan, todavía, algunos charlatanes de feria, en la prédica que no puede desensillar de la soberbia. 
Nada mejor que conocer a alguien en la desgracia, si el plan es conocerlo. 
Y en esto también es vulgar e indigno el movimiento más ultra, nucleado alrededor de la ex presidenta. 
Eran mejores en la victoria (hasta divertidos), pero, en la derrota, se parecen más a sí mismos.
Scioli
A Daniel Scioli le sucedió algo similar aunque en paralelo y en otras condiciones. 
Es que al último candidato presidencial del peronismo no lo perjudicó la mentira. 
Lo perjudicó la verdad. 
Hasta incluso en estas horas, en las que semeja el despojo de un castillo de barajas arrasado por el silbido de una sirena.
Extraña paradoja: a CFK la está arruinando no poder sostener la mentira y a su elegido, en cambio, lo persigue y acosa la verdad.
Pero en un punto se encuentran, en esta época de desconfianza colectiva, de recelo por lo que se presenta como desinteresado, el descreimiento hasta de instituciones milenarias, como el caso de la Iglesia Católica. 
Ni hablar de la escasa empatía del gran pueblo argentino con la Suprema Corte de Justicia, post 2x1.
Extraña paradoja: a CFK la está arruinando no poder sostener la mentira y a su elegido, en cambio, lo persigue y acosa la verdad.
Pero en un punto se encuentran, en esta época de desconfianza colectiva, de recelo por lo que se presenta como desinteresado, el descreimiento hasta de instituciones milenarias, como el caso de la Iglesia Católica. 
Ni hablar de la escasa empatía del gran pueblo argentino con la Suprema Corte de Justicia, post 2x1.

A Daniel y Cristina los une el poder de la simulación, la construcción de un modo tan frágil que ni el plan más determinado, a la hora de aparentar, resiste lo evidente: la mentira y, peor, la verdad.

Scioli mentira

¿Alguna vez te pidió disculpas por su error profesional, a la Groucho Marx? Más fácil es dar cátedra de cómo gobernar un país. La pauta que lo parió.


Sin embargo, ampliaría la visión y observaría el campo de batalla desde la cima del monte. 
Y desde allí diría que es la realidad lo que, después de todo, los ha atrapado a ambos. 
Es el cachetazo de los dioses para no hacerles lugar en el Olimpo y devolverlos a la geografía más simple y maravillosa que conocemos hasta ahora: la humana. 
No serán los últimos en intentar eternizarse en vano, en glorificaciones rentadas o en manifestaciones públicas de alquiler. 
Cayeron en la tentación de la vanidad, en el "a mí no", en lo enfermizo de lo pagano, en el desafío a lo natural: aquello que sube, inevitablemente, caerá. 
Y no hace falta ser Einstein o Newton
Mi "amigo" Philip Roth dice en algún pasaje magistral de una de sus magistrales novelas: "Así el aprendizaje de lo que su padre sin estudios se había empeñado tanto en enseñarle: la terrible, la incomprensible manera en que las elecciones más triviales, fortuitas e incluso cómicas, obtienen el resultado más desproporcionado...".

Les juro por Batman y sus padres que Roth escribió esto antes que CFK fuera millonaria y antes que Scioli se "dedicara" a la política. 

Scioli cristina alicia

¿Entienden que la realidad es inevitable? 
Podés mentir pero, ¿hasta cuándo se puede prolongar una mentira? 
No tengo claro si los mentirosos se recuperan de su engaño. 
O si en algún momento asumen la condición fraudulenta y se hunden en el Gran Río, más tranquilos, en paz con su conciencia.
¿Por qué alguien miente? Es un proceso extraño que, en general, necesita de otro y de varios otros. 
La gran tentación de la mentira es transformarla en verdad. Pero es una ilusión. 
Allí encallan los embustes, los engaños, la traición de faltar a la verdad. 
Tarde o temprano irrumpe la realidad, el baño doméstico que nos recuerda que somos parte de un todo y todo de una parte (cito a Jorge Drexler en una maravillosa conferencia TED ofrecida en Vancouver, hace menos de un mes).
Le creímos a Cristina y a Daniel. No necesariamente todo, pero sí alguna parte (los que creyeron en todo todavía la pasan mucho peor). 
¿Por qué les creímos? ¿Seremos tan mentirosos como ellos? ¿Fueron más vivos que inteligentes? ¿Sabían que un día los íbamos a descubrir o creían que eran elegidos, como profetas e intocables?
Les creímos. Y como sucede con los mentirosos, cada vez les creemos menos. 
Y mientras más sabemos, acerca de la mentira y la verdad, peor impresión nos causan. 

No nos gusta mirarnos en los espejos que nos devuelven maltrechos, cansados, aburridos. Somos como Borges, que también los odiaba.

Discepolo

Discépolo lo escribió antes que lo pensaras. Y nos describió como pocos.



Lo cierto es que por distintos andariveles asoma con claridad meridiana aquel cambalache que nos vendieron como "un país en serio". 
Finalmente, la mentira y la verdad, pese a sus cruces, los roces y ciertas similitudes, dejan paso a la imponencia de la realidad.
Si insistimos con la mentira vamos a Si insistimos con la mentira vamos a terminar en una verdad que, sospecho, pocos pretenden: nuestro destino ya estaría escrito en el tango de Discépolo, el de Biblia y el calefón. 
Y no vaya a ser cosa que de tanto pasado nos enfermemos para encarar el futuro.
Por ahí hay una grieta aunque pocos quieran hablar del terremoto, como si estuviéramos librando una guerra que, en verdad, acabó hace mucho, muchísimo tiempo, y sobre la cual dudamos que haya existido alguna vez en esa extraña lámina que llamaríamos realidad.
fuente
"MDZ", 14.05.2017

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