SUÁREZ... ¿UNA DE PIRATAS?
foto "infobae", 08.07.2'016
Omar Suárez, pirata de nuestros puertos
El
líder del sindicato de los obreros marítimos es un fiel exponente de lo
que ocurre cuando la defensa de los trabajadores degenera en
bandolerismo
Viernes 08 de julio de 2016
Indagado
como presunto jefe de una asociación ilícita y procesado por otros
delitos, Enrique Omar "Caballo" Suárez, líder del Sindicato de Obreros
Marítimos Unidos (SOMU), es uno de los más fieles exponentes de aquello
en lo que, con años e impunidad, se han convertido las vertientes más
corruptas del sindicalismo peronista: en bandas de delincuentes que usan
la política y la supuesta defensa de los derechos de los trabajadores
para enriquecer a sus cabecillas y a sus familiares y laderos.
Con el sindicato intervenido judicialmente, Suárez está procesado por haber obstruido vías navegables y haber extorsionado a empresarios navieros.
Se lo acusa, además, de administración fraudulenta en perjuicio de su sindicato, al que llegó en 1989 tras apoyar a Aldo Rico.
Luego de trabajar allí como chofer y guardaespaldas del secretario general, alcanzó la titularidad del SOMU en 1992, y desde entonces fue menemista, duhaldista y kirchnerista, hasta que, ahora que la Justicia finalmente parece haberlo acorralado, ya no tiene más margen de maniobra política y sólo le queda apostar a su defensa.
Según las investigaciones judiciales, Suárez y su gente exigían gruesas sumas en dólares a las empresas navieras que fletaban a la Argentina grandes barcos cargueros y de combustible.
Si no pagaban, Suárez no les enviaba los remolcadores, con el consiguiente perjuicio económico para aquellas firmas.
También pedía a las empresas donaciones para supuestos cursos de capacitación de los afiliados al gremio, pero en realidad ese dinero iba a parar una empresa cuyo directorio integra Suárez y donde el sindicato es dueño del 20 por ciento.
La firma Elite Viajes SA también pertenece a Suárez y en ella figura, según información de LN Data, el tesorero del SOMU, José Alfredo Barrientos.
Es que Suárez, amo y señor de los puertos argentinos, armó en torno del SOMU un conglomerado de empresas relacionadas con los negocios portuarios en las que ubicó a familiares y personas muy allegadas.
En el sindicato, la intervención descubrió, entre gravísimas irregularidades, descomunales sobreprecios, desvío de fondos de los afiliados y el robo de 32 automóviles.
Por su lado, la intervención en la obra social de los marítimos encontró también una serie de delitos cometidos en perjuicio de los 25.500 afiliados.
Entre otras maniobras, el informe de la intervención mencionó el desvío de casi dos millones de pesos mensuales, además de deudas por 20 millones.
Indagado por asociación ilícita, Suárez respondió con un escrito en el que negó la acusación y se jactó de haber "capitalizado" el SOMU "mediante excelentes inversiones, como la compra de 17 edificios y de terrenos en todo el país", incluidos dos campos de 12.500 hectáreas.
En su escrito admitió que automóviles del SOMU eran usados por el diputado hiperkirchnerista Carlos Kunkel y su esposa.
El peronismo en el gobierno, primero durante el menemismo y luego durante el kirchnerismo, permitió que Suárez y su banda se adueñaran de los puertos y coparan sus negocios, y se convirtieran en una suerte de piratas siempre listos para el asalto de las naves.
Por eso, no extraña que el empresario naviero Máximo Padilla, dueño de la empresa Petrotank, haya denunciado que existen "patotas" y "mafias" en el SOMU y que una de las interventoras en ese sindicato, la diputada de Pro Gladys González, afirmara que un dirigente que respondía a Suárez la amenazó de muerte.
Se impone ponerle fin de una vez por todas a esta lacra que se ha apoderado de nuestros muelles.
fuente
"La Nación", 08.07.2016
Investigan por lavado a Omar Suárez, el sindicalista que obsesiona a Macri
Del galope al trote, y del trote al paso.
Acosado por la Justicia, Omar Suárez, alias el "Caballo", empieza a
perder potencia y a engrosar aún más su legajo judicial.
Procesado por
la "obstrucción de vías navegables" y por extorsión, e
investigado por el supuesto desvío de fondos y diversas irregularidades
al frente del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que ayer
negó a través de un escrito frente al juez Rodolfo Canicoba Corral, el
sindicalista acumula malas noticias.
Según pudo saber Infobae
de fuentes oficiales y del gremio, la intervención del SOMU trabaja en
la presentación en los próximos días de una denuncia con la que
intentará dilucidar si el gremialista lavó activos mediante varias
empresas vinculadas a él y a su entorno.
La interventora Gladys
González y sus asesores están abocados por estas horas a la recopilación
de documentación y a la redacción del texto, que podría
presentarse ante la Unidad de Información Financiera (UIF) para que
investigue el posible delito.
Luego podría pasar a la Justicia federal.
La maniobra, según las fuentes, habría sido canalizada a través de al
menos tres empresas: Patagonia Rural SRL, Elite Viajes y Mercantes SA.
La hipótesis de la intervención es que el sindicalista habría blanqueado
activos a través de dichas firmas.
La primera, dedicada a la
explotación de campos en el sur del país y vinculados al SOMU, fue
gerenciada por un contador que fue empleado por San Jorge Marítima,
empresa que encabezó Juan Manuel Medina, ex tesorero del gremio, y de la
que el "Caballo" fue vicepresidente.
En el caso de Elite
Viajes, dedicada al turismo, Suárez todavía figura como director
suplente.
Mercantes, por su parte, propiedad del sindicato, se quedó en
el 2010 con el 30% de marítima Maruba, única naviera argentina con
presencia en los tráficos marítimos internacionales.
"Invertimos casi 40 millones de dólares todos los sindicatos, y
necesitamos más plata para invertir en cuatro o cinco barcos, creemos
que la va a poner el Banco Nación", aseguró Suárez hace justo seis años
al diario La Nación, cuando el gremio que manejó hasta la intervención,
en febrero, adquirió la mayoría accionaria de la compañía.
Maruba
también está mencionada en otro expediente: el juez Ariel Lijo la
investiga entre otras firmas vinculadas al gremialista por eventual
entorpecimiento judicial, tras una presentación de la interventora que
además relacionó a la firma con el supuesto tráfico de drogas en Europa.
La causa de Lijo ya tiene requerimiento del fiscal Guillermo Marijuán.
González, designada por el Poder Ejecutivo, también posó la lupa en los
últimos días en la ruta del dinero entre el sindicato y el holding de
empresas vinculadas al ex titular del gremio.
Se centró en los
movimientos bancarios, en especial en el Banco Nación.
Quiere saber,
según confiaron desde el gremio, si el banco estatal ayudó por ejemplo a
Maruba a sortear la quiebra en la que estaba inmersa.
Luego de dos postergaciones, Suárez se defendió ayer por escrito ante
Canicoba Corral, que ahora deberá definir su situación procesal, y
apuntó contra el Estado.
Negó haber formado una asociación
ilícita al frente del sindicato y haber administrado el gremio y la obra
social de forma fraudulenta.
Adujo, por ejemplo, normalidad en los
pagos por servicios de limpieza y maestranza a Malonot SA,
firma en cuyo directorio aparece la hija del ex tesorero del SOMU y que
facturó con sobreprecios, según la auditoría encargada por la
intervención y revelada por La Nación.
En los últimos meses, Suárez se convirtió en una obsesión para Mauricio
Macri, que fatiga con insistencia el teléfono de González para saber
sobre los avances de la intervención.
En privado, el Presidente puso
énfasis en la necesidad de avanzar sobre el sindicalista, uno de los
predilectos de la ex presidente Cristina Kirchner, que acumuló poder y
negocios en el gremio portuario en la última década gracias a su llegada
a la Casa Rosada.
El rumor en los tribunales de Comodoro Py es que el
gremialista además habría avanzado sobre los intereses de un empresario
estrechamente vinculado con el jefe de Estado.
El
avance judicial del juzgado sobre Suárez también es visto con lupa por
el Gobierno.
Canicoba Corral, al mando de la causa principal, es uno de
los jueces indeseados por la Casa Rosada.
En los últimos días circularon
rumores acerca de un supuesto pedido de detención por parte del
juzgado. Según fuentes cercanas al expediente, el magistrado avanza al
galope y retrocede al trote.
Intenta negociar su permanencia con el
Ejecutivo.
fuente
"infobae", 08.07.2016
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