BALANCE Y RESUMEN
Por qué la deuda soberana y
los juicios contra Argentina en el exterior tienen que converger
Hasta
fines de 2019 la Argentina acumula juicios internacionales por USD 8.500
millones
Por Sebastian
Maril
7 de
marzo de 2020
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Hay pocas cosas en la vida que son inevitables: la
muerte, los impuestos y que Argentina siempre pierde sus juicios
internacionales (Reuters)
Hay pocas cosas en la vida que son inevitables: la muerte, los
impuestos y que Argentina siempre pierde sus juicios internacionales.
Pruebas
no son difíciles de encontrar, especialmente cuando la cuestionable interpretación
argentina del derecho internacional ha demostrado ser muy costosa para los
contribuyentes.
Una y otra vez, los diferentes
gobiernos han ignorado los acuerdos firmados con los acreedores y con las
corporaciones multinacionales que, a su vez, han presentado
numerosas demandas para recuperar las pérdidas financieras y el capital de los
bonos que han caído en default.
La
cuestionable interpretación argentina del derecho internacional ha demostrado
ser muy costosa para los contribuyentes
Según una presentación del gobierno ante la SEC norteamericana
en 2019, la República Argentina actualmente tiene juicios internacionales por
USD 8.500 millones que continúan creciendo día a día.
Aunque
el país pudo cerrar un puñado de casos en 2019, los nuevos reclamos y pagos de
intereses sobre disputas sin resolver continúan acumulándose.
En los últimos 10 años, la Argentina ha pagado USD 15.800 millones en
compensación a los acreedores (holdouts) de deuda en mora y a las
multinacionales cuyas inversiones fueron expropiadas o sus contratos
rescindidos por el gobierno.
Estas sentencias se pagaron con bonos denominados
en dólares sujetos a Ley de Nueva York y a Ley argentina, o con efectivo
recaudado con la emisión de nuevos títulos de deuda.
Hoy, Argentina tiene 56 casos abiertos relacionados con bonos
en default por USD 440 millones en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York,
13 casos en el CIADI por un total de USD 2.100 millones, 6 casos en los
tribunales comerciales de las Naciones Unidas por USD 403 millones y 4 casos
también en Nueva York por USD 525 millones en relación con los conocidos Cupón
PIB.
En estos últimos cuatro casos, Argentina recibió un fallo favorable a
principios de este año, pero la jueza permitió que los cuatro fondos, incluido
Aurelius Capital Master, volvieran a presentar una enmienda modificada el
próximo 6 de marzo.
En
los últimos 10 años, la Argentina ha pagado USD 15.800 millones en compensación
a los acreedores (holdouts) de deuda en mora y a las multinacionales cuyas
inversiones fueron expropiadas o sus contratos rescindidos por el gobierno
Mientras exista un solo acreedor descontento o una empresa
propietaria de un contrato en disputa que continúe enfrentando a Argentina en
un tribunal internacional, la probabilidad de que un
juez se ponga del lado del demandante aumenta.
Argentina rara vez
gana sus juicios internacionales y es hora de que la deuda soberana y los
litigios internacionales converjan, y se incluyan en la próxima
reestructuración.
La única verdad es la realidad
Es necesario hacer entender que la
Argentina no tiene fondos pagar los próximos fallos adversos y no puede emitir
nuevos bonos para pagarlos. Cuanto más tiempo desobedezca una orden judicial al
postergar el pago de un fallo, mayor será el daño que el país enfrentará en el
ámbito internacional.
Es importante recordar los problemas que
enfrentó Argentina en 2014 cuando el ex juez Thomas Griesa impidió que
Argentina pagara a sus acreedores debido a una serie de medidas cautelares tras
la decisión de Argentina de ignorar las decisiones del juez.
¿Queremos revivir
esta historia?
Es hora de que Argentina reduzca su riesgo legal al mínimo
admitiendo que sus decisiones anteriores ya le han costado a los contribuyentes
más de USD 15.000 millones, y llegar a la conclusión que el aumento de los
costos de seguir litigando en el exterior con una probabilidad muy baja de
éxito, hará más daño que bien.
Es hora de que
Argentina reduzca su riesgo legal al mínimo admitiendo que sus decisiones
anteriores ya le han costado a los contribuyentes más de USD 15.000 millones
¿Cómo se reestructura un juicio?
Entonces, ¿cómo puede Argentina reestructurar sus juicios
internacionales?
Si bien el proceso no es simple y conlleva cierto grado de
complejidad, posiblemente pueda imitar la próxima propuesta de reestructuración
de deuda soberana.
Las características de los juicios no son tan diferentes de lo
que sabemos sobre su deuda.
Miremos bien de cerca.
Los juicios representan un
contrato incumplido (Clase de Bono),
están sujetos a múltiples jurisdicciones (Ley
Aplicable), en poder de numerosos beneficiarios (Tipo
de Acreedor), con diferentes cláusulas de penalización (Pago
de Intereses), en su mayoría denominados en dólares (Moneda
de Emisión) y actualmente en diferentes etapas de litigio
(Vencimiento).
La próxima propuesta de reestructuración del país para los
fondos acreedores, probablemente agrupará todos los bonos en varias “clases”
previamente definidas, principalmente en línea con las características
mencionadas anteriormente.
Esto permitirá al Gobierno ofrecer una propuesta que sea justa para los
diferentes tipos de bonos que busca reestructurar.
¿Por
qué no entonces agrupar todos los juicios bajo diferentes clases y ofrecer a
los demandantes o partes interesadas el mismo tipo de tratamiento que recibirán
los tenedores de bonos?
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Los bancos han presentado recientemente sus
propuestas de reestructuración al gobierno argentino y que el ministro
de Economía, Martín Guzmán, pronto hará algún tipo de anuncio (Reuters)
Ya sabemos que los bancos han presentado recientemente sus
propuestas de reestructuración al gobierno argentino y que el ministro de
Economía, Martín Guzmán, pronto hará algún tipo de anuncio.
Quizás, algunas de
estas propuestas incluyen casos internacionales, especialmente aquellos
relacionados con litigios en curso, como los Cupón PBI.
Sin embargo, sería una buena señal
si el Gobierno solicita a los bancos que vuelvan a presentar sus propuestas e
incluyan un plan para reestructurar los procedimientos legales internacionales.
Nuestra interpretación del derecho internacional ya ha causado mucho daño y es
hora de poner fin a años de problemas legales en el extranjero.
El autor es Fixed Income Research de Research for
Traders
Fuente
“infobae”, 07.03.2020
Lamentablemente ninguna propuesta de cancelación de deuda que pueda efectuar Argentina va a prosperar por la sencilla razón de que no ofrece un plan económico que demuestre fehacientemente la capacidad de pago del país. Según los distintos analistas de deuda, Argentina necesitaría en los próximos años un superávit fiscal mínimo del 5 % del PBI. El ministro Guzman declaró hace muy poco que en los próximos 4 años (hasta el final de mandato de Alberto y Kristina) el país tendrá superávit cero. Y que recién tendría un superavit muy pequeño del 0,5 al 1 % luego desde 2024 en adelante.
ResponderEliminarAunque la quita de capital fuera del 50 % y se condonaran los intereses por los próximos 4 años (supuesto imposible conseguir de parte de los acreedores), Argentina no podría pagar nada a partir de 2024.
Únicamente con un ajuste fiscal en serio que baje los impuestos a la producción y al consumo y una drástica baja del gasto público comenzando por los gastos de la política y continúe con la anulación de todo tipo de subsidio a las empresas de servicios, de las transferencias a las provincias, el congelamiento "sine die" a las jubilaciones y pensiones otorgadas a personas que no aportaron los 30 años exigidos por la ley (no se pueden eliminar pero sí congelar indefinidamente)y la eliminación progresiva en no más de dos años de todos los planes sociales otorgados a personas que no trabajan.
Claro que es plan debe contar con un gobierno firme dispuesto a sacar al país definitivamente de su crónico estancamiento.
Ese gobierno firme no puede estar representado por CASI ningún político ni legislador de derecha a izquierda, ya sea actualmente en ejercicio o bien que hubiese estado en ejercicio desde 1983 a la fecha.